domingo, 19 de mayo de 2013

I love my song


Te conocí, viendo pasar trenes que nunca regresaban...

Te conocí hace ya más de 5 años y, aunque tú creas absolutamente todo lo contrario, me gustaste desde que te vi.  Aseguras que te traté con desprecio y de mala gana, te ignoré y hasta te miré sobre el hombro, pero no notaste jamás que cuando te miraba observaba tu pelo, tus piernas, tu mirada...  Al creer que estabas casado hice todo para que no supieras que me había fijado en ti cada vez que pasabas por la puerta, por recepción y a mi lado.  

Ese día que fuiste a la oficina, un sábado por la mañana, yo aún estaba alcoholizada por la noche anterior, pero no notaste que me acerqué a donde estabas tú conversando y me uní a la conversación.  No notaste que cada vez que tenía la oportunidad te llamaba y cuando me enteré que no estabas casado, sentí esa pequeña emoción que no supe disimular, pero creo que tampoco fue TAN evidente.

Comenzamos a andar juntos y a hablar y siempre estuviste ahí.  Siempre me has hecho reír incluso a carcajada limpia, aunque estuviera en la oficina.  Conversando por el msn un día lograste que me esconda bajo el escritorio porque no aguantaba la risa.  Estaba enamorándome de ti perdidamente.  Conversábamos de todo, y creo que lo seguimos haciendo, y lo hacíamos por horas.

Esa noche en que salimos a tomar terminé ebria y cuando regresabas de la barra, de pagar, creo, me planté frente a ti con la excusa de que iba a pagar y me quedé mirándote con unas ganas locas de besarte; pero no me atreví.  Afuera del bar, en el carro te dije "malo" porque quería que me besaras y no lo hiciste.

Lo mejor fue esa noche en que hablamos por Nextel hasta las 4 de la mañana y te pregunté: ¿Por qué eres tan bueno conmigo? y creo que fue ahí que nos atrevimos a hablar de los sentimientos que teníamos.  Ese día fue uno de los más largos en la oficina, no podía esperar que diera la hora de salida para poder ir a encontrarte, para poder decirnos todo lo que sentíamos frente a frente y terminamos en el mismo Starbucks de siempre, donde pasamos tantas, tantísimas horas conversando de todo. 

Cuando por fin nos besamos, me sentí en las nubes.  No quería separar mis labios de los tuyos y aún hoy siento que no quiero desprenderme de tu cuello y de tus labios.